Podotáctiles

Pavimento guía o de alerta: qué exige el artículo 2.2.8 de la OGUC

Podotáctiles10 de junio de 20264 min de lectura
Franja de botones podotáctiles de acero inoxidable en una circulación exterior, frente al acceso de un edificio comercial

El Decreto Supremo 50 (2016) modificó la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) para actualizarla a la Ley 20.422, sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad. Desde entonces, la huella podotáctil es exigible en circulaciones de alto flujo peatonal o de más de 3 metros de ancho: no es una recomendación de diseño, es un requisito de recepción municipal.

El artículo 2.2.8 de la OGUC distingue dos funciones que no son intercambiables, y esa distinción es la que define toda la matriz de trazado de un proyecto. Confundirlas es de las observaciones más caras de corregir, porque implica intervenir pavimento ya terminado.

Pavimento guía (N°6): orienta la dirección de marcha

Es una textura con franjas longitudinales, orientadas en la dirección del flujo peatonal, de 0,40 m de ancho. Va paralelo a la marcha. Por eso la barra PIF-LV se instala siempre en la misma dirección en que camina la persona, nunca cruzada.

Pavimento de alerta (N°7–N°8): advierte el cambio de nivel

Es una textura de botones, ubicada perpendicular al eje de la ruta accesible, con un ancho de entre 0,40 y 0,80 m. Al ir perpendicular, garantiza que el bastón cruce la franja completa sin importar por dónde entre la persona.

De ahí sale la exigencia de disposición alternada (tresbolillo) para el botón PIF-V, en lugar de una simple fila: una cuadrícula alineada podría dejar un hueco por el que el bastón pase de largo sin detectar el botón. No es una preferencia estética, es lo que hace que la franja funcione.

El punto que más se confunde en obra

La norma es explícita en algo que suele resolverse mal: en ningún caso el pavimento de guía o de alerta puede ser el pavimento de la rampa misma. Ambos anteceden o rodean el cambio de nivel, pero no lo reemplazan.

En la práctica esto significa que los PIF siempre se ubican antes del desnivel, nunca sobre él. El error aparece con más frecuencia cuando el trazado se define en obra y no en el plano.

Qué revisar antes de pedir la recepción

  • El pavimento de guía (PIF-LV) va orientado en la dirección del flujo peatonal, nunca cruzado.
  • El pavimento de alerta (PIF-V) va perpendicular al eje de la ruta, en tresbolillo, no en cuadrícula.
  • Ningún PIF fue instalado sobre el pavimento de la rampa misma.
  • El ancho de franja corresponde al escenario real del proyecto, no al mínimo por defecto.

Las dos funciones responden a necesidades distintas del usuario: una le dice hacia dónde ir, la otra le dice que se detenga. Especificar la equivocada no es un detalle de terminaciones, es dejar la información incompleta justo donde importa.

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